Termolipolisis Conductiva

Termolipolisis Conductiva

El tratamiento de Termolipólisis actúa aumentando la temperatura corporal sobre los 36ºC, logrando, de esta manera, la degradación de las grasas (triglicéridos) que están almacenadas en los adipositos, las células grasas. Este calor especial generado por infrarrojos aumenta significativamente el metabolismo intracelular adipocitario, que persiste mucho tiempo después de finalizada la sesión del tratamiento. Se produce entonces un fenómeno de conversión denominado lipólisis, una reacción irreversible sin efecto rebote en la que los lípidos del organismo son metabolizados para producir ácidos grasos y glicerol que cubran las necesidades energéticas. Los ácidos grasos, a diferencia de los triglicéridos, son absorbidos con mayor facilidad por las células del organismo. De esta manera, se reducen los adipositos y la celulitis es menos aparente. Tras pocas sesiones después, el efecto lipolítico del tratamiento ya es bastante apreciable y se puede ir observando una eliminación gradual y progresiva de la celulitis. El tratamiento se realiza en diferentes sesiones de unos treinta minutos de duración sobre las zonas del cuerpo a tratar. No presenta efectos secundarios y está demostrado que cada aplicación persiste durante más de 72 horas, en tratamientos con frecuencia de 2 a 3 sesiones semanales, asegurando un efecto permanente durante las 24 horas del día.